Los docentes ante el e-learning en la universidad

En el siguiente estudio se  aborda la docencia en materias impartidas por el profesorado de la Universidad que utiliza la plataforma Moodle como entorno virtual de aprendizaje. El principal objetivo es conocer y analizar las percepciones del profesorado universitario sobre las competencias para el uso de Moodle en su docencia. Para ello se ha encuestado a una muestra de 10 profesores de la Universidad de Huelva. A partir de los datos obtenidos, se destacan una serie de aspectos esenciales a tener en cuenta a la hora de llevar a cabo una experiencia virtual de aprendizaje.

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Y es que hay que tener en cuenta que el 91% del profesorado y el 95% de los estudiantes utilizan la plataforma de docencia virtual institucional (CRUE, 2014: 28-31), de la misma forma la modalidad semipresencial es la que más se utiliza en universidades andaluzas (Aguaded, Guzmán, & Tirado, 2010).

El instrumento utilizado en este trabajo es el inventario desarrollado por Yot y Marcelo (2013) y Marcelo, Yot, & Mayor (2015). El cuestionario fue elaborado a partir de un modelo de competencias para la enseñanza virtual que los mencionados autores confeccionaron en base a una amplia revisión de la literatura sobre competencias y perfiles profesionales en e-learning. Este modelo enumera las competencias necesarias, con sus unidades y elementos de competencia, para el desempeño eficiente en el desarrollo de un proyecto de e-learning. El análisis de fiabilidad del instrumento a través de la prueba Alpha de Cronbach es de ,9591. Consta de un total de 31 ítems, agrupados en seis dimensiones, que presentan una serie de competencias que el profesorado requiere para el ejercicio de la función tutorial online. El profesorado debe valorar cuáles son las competencias más importantes en una escala tipo Likert con un valor numérico que oscila entre 1, como menor valoración, y 5, como máxima valoración.

Como resumen de los resultados de las dimensiones analizadas a través del cuestionario, podemos observar en la Gráfica 1 como realizar el seguimiento y evaluación del aprendizaje por parte del docente a los alumnos que participan en el curso virtual es la dimensión más valorada (4,38) en una plataforma virtual por parte de los docentes que han participado en este estudio. Por otra parte, la dimensión de aseguramiento de la calidad del proceso formativo es la menos valorada (3,97) por los propios docentes.

Gráfica 1. Promedios de las dimensiones valoradas.

Docentes

 

Con estos datos, podemos concluir que los docentes están muy interesados en el seguimiento y evaluación del aprendizaje del alumnado, sin embargo, están algo menos interesados en la calidad, situación que va en detrimento de las demandas reales del alumnado que manifiesta interés por la conexión entre los propios alumnos y entre estos y los docentes.

Es necesario aprovechar las potencialidades interactivas para el proceso de enseñanza-aprendizaje, evitando el uso de la plataforma como mero repositorio de materiales. Una de las claves para que la experiencia de aprendizaje sea exitosa y pueda acarrear múltiples ventajas de las expuestas con anterioridad es organizar la plataforma de aprendizaje a través de tareas colaborativas, no tanto en contenidos. Las plataformas virtuales de formación, si se realizan en ellas “buenas prácticas”, aumentan la motivación del alumnado a la hora de participar en las actividades y son un buen recurso para lograr que los participantes incrementen su competencia mediática y profesional (Hernando, Aguaded, & Tirado, 2011).

En definitiva se trata de entender el aprendizaje virtual como un proceso de enseñanza-aprendizaje que permita la adquisición de competencias a través del uso de la Web y el desarrollo de su tecnología con actividades de aprendizaje colaborativo secuenciadas para producir aprendizaje autónomo, profundo, interactivo y de calidad (Downes, 2005; Aparici & Silva, 2012; García-Peñalvo & Seoane, 2015).

 

Ver presentación realizado en #CIMIE16

 

Referencias:

Aguaded, J. I.; Guzmán, M. D., & Tirado, R. (2010). Estudio sobre la integración de plataformas de teleformación en universidades andaluzas. Revista Didáctica, Innovación y Multimedia, 18 (http://dim.pangea.org/revistaDIM18/revistadim18teleformacion.htm) (16/8/15).

Aparici, R., & Silva, M. (2012). Pedagogía de la interactividad. Comunicar. Revista científica de comunicación y educación, 38, pp. 51-58. Disponible en http://www.revistacomunicar.com/pdf/preprint/38/05-PRE-12698.pdf

CRUE (2014). UNIVERSITIC 2014: Descripción, gestión y gobierno de las TIC en el Sistema Universitario Español. Madrid: Conferencia de Rectores de la Universidad Española.

Downes, S. (2005). E-Learning 2.0. (http://elearnmag.acm.org/featured.cfm?aid=1104968) (24/5/2015).

García-Peñalvo, F.J., & Seoane, A. (2015). Una revisión actualizada del concepto de elearning. Décimo aniversario. Education in The Knowledge Society 16 (1) (http://rca.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/revistatesi/article/view/eks2015161119144) (15/5/2015).

Hernando, Á., Aguaded, I., & Tirado, R.  (2011). Aprendizaje colaborativo on-line a través del Campus Andaluz Virtual. Análisis de las interacciones. Enseñanza and Teaching, 29(1), pp. 135-158.

Marcelo, C., Yot, C., & Mayor, C. (2015). Enseñar con tecnologías digitales en la universidad. Comunicar, 45, 117-124. http://dx.doi.org/10.3916/C45-2015-12

 

Yot, C., & Marcelo, C. (2013). Tareas y competencias del tutor online. Revista de currículum y formación del profesorado, 17(2). Disponible en: http://www.ugr.es/~recfpro/rev172COL5.pdf

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Cuando la #Educación (virtual) es un negocio

El e-learning se encuentra en un buen momento. En todo el mundo, durante 2011, se gastaron 35,6 mil millones de dólares en e-learning. Además se prevé un aumento de 7,6% anual, alcanzando los 51,5 mil millones en 2016. Este aumento será más significativa en Asia (17,3%) y en Europa del Este (16,9%). De la misma forma el número de estudiantes en línea aumentaron significativamente desde el inicio del siglo. Más de 30 millones de estudiantes de educación superior habían recibido clase en formato e-learning. Más de la mitad se encontraban en los Estados Unidos (Adkins, 2013). En 2014 la inversión privada en tecnología del aprendizaje alcanzó un récord histórico con 2,4 mil millones de dólares. El 24% de esta inversión se realizón en China. (Adkins, 2015). En Europa, en 2010, un 30% de las empresas había ofrecido, al menos, un curso de e-learning a más de la mitad de sus empleados (Crossknowledge, Féfaur e Ipsos, 2013).

Esta alta participación en cursos de e-learning coincide con el hecho de una alta valoración que los propios alumnos le otorgan como indica Marcelo (2011) en el estudio realizado en Andalucía entre personas ocupadas y desempleadas que reciben acciones formativas entre los años 2005, 2006 y 2007.

Por cierto, en Andalucía la formación para desempleados, dejó de impartirse en 2011 y está siendo investigada con más de 100 implicados y 1000 testigos.

Pero en las últimas horas, (primeros de noviembre de 2015) hay dos noticias que permiten entender mejor la mercantilización de la educación en general, y del e-learning en particular.

En particular el e-learning, informa el maestro @eraser que Bertelsmann  adquiere Redilearning para entrar en el negocio de la educación virtual. Bertelsmann es la empresa de comunicación más importante de Europa y una de las 7 grandes mundiales que controlan los medios de comunicación

Esta bonanza no siempre ha sido así, como recoge Bartolomé (2004), que escribe sobre “el fracaso del e-learning” dado que no se había respondido a las expectativas generadas, aportando como una de las “revitalizadoras” del e-learning del modelo de aprendizaje denominado Blended Learning, que permite “desarrollar habilidades como: buscar y encontrar información relevante en la red; desarrollar criterios para valorar esa información, poseer indicadores de calidad; aplicar información a la elaboración de nueva información y a situaciones reales; trabajar en equipo compartiendo y elaborando información; tomar decisiones en base a informaciones contrastadas; tomar decisiones en grupo”.

Ya en 2016, Tony Batesfundador de la British Open University y doctor honoris causa por la UOC, indica los negocios billonarios entorno a la tecnología educativa y el e-learning, que sumando las “empresas productoras de MOOC” como Edx, o las fundaciones de Zuckerberg, Hewletts o Gates, el negocio ascienden a 45 billones de dólares

Además también han logrado que la Educación en General sea parte del negocio. A J.A. Marina, filósofo y pedagogo, le encargan que la educación entre en el debate electoral:

REFERENCIAS:

Adkins, S. (2013). The Africa Market for Self-paced eLearning Products and Services: 2011-2016 Forecast and Analysis Monroe WA: Ambient Insight (http://www.tonybates.ca/2013/01/29/africa-is-the-worlds-fastest-developing-e-learning-market/#sthash.DJQNXm36.dpuf) (4/11/2015).

Adkins, S. S. (2015). The 2015-2020 China Self-Paced eLearning Market (http://www.ambientinsight.com/Resources/Documents/AmbientInsight_2013-2018_China_Self-paced-eLearning_Market_Abstract.pdf) (29/9/2015).

Bartolomé, A. (2004). Blended Learning. Conceptos básicos. Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación, 23, 7-20.

Crossknowledge, Féfaur e Ipsos (2013). Barómetro de e-learning en Europa. (http://www.oei.es/noticias/spip.php?article11707) (15/10/2015).

Bates, T. (2016). Automation or empowerment: online learning at the crossroads. (http://www.tonybates.ca/2016/01/11/automation-or-empowerment-online-learning-at-the-crossroads/#sthash.Gzx1MW8G.dpuf) (25/1/2016)

Marcelo, C. (2011). E-learning en la formación para el empleo: ¿qué opinan los usuarios?. Revista de Educación, 355, 285-308

Aprender conectados como competencia para el siglo XXI

Aprender conectados como competencia para el siglo XXI.

 

En esta sociedad del conocimiento, y en concreto, en la evolución neoliberal del mercado laboral actual ha llevado a reconocer que las enseñanzas que los alumnos universitarios requieren para generar oportunidades de empleo y desarrollar adecuadamente su profesión estar vinculadas no sólo al “Saber”, sino también al “Saber Hacer” y al “Saber Ser y Estar” (Hernández Pina, 2005). El cambio de paradigma y metodología que introduce el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) exige a la Universidad asumir la responsabilidad de formar a los estudiantes como ciudadanos capaces de insertarse en el nuevo entorno laboral caracterizado por la globalidad y el impulso tecnológico, más allá de meros saberes o conocimientos. Para ello es necesario desarrollar competencias, entendiendo competencia como “la competencia profesional es, a la vez, realización individual y exigencia social” (Navío Gámez, 2005).

Family using electronic gadgets in a living room
Imagen de http://pplware.sapo.pt/

Un primer aspecto que aparece en las definiciones es el de los componentes de la competencia profesional. Podemos sintetizar las diferentes aportaciones del siguiente modo: • La competencia profesional puede ser considerada como un conjunto de atributos personales: capacidades, motivos, rasgos de personalidad, autoconcepto, aptitudes, actitudes y valores, propiedades personales, características de la personalidad y recursos individuales. • Complementaria o alternativamente se consideran algunos atributos personales que se relacionan con los contextos de trabajo: conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes, valores, comportamientos y conductas y experiencias. Éstos, a diferencia de los personales, tienen sentido precisamente por el contexto desde el que surgen o se manifiestan.

Precisamente, de acuerdo con lo social y con lo individual, algunas definiciones consideran lo que podríamos llamar referentes de la competencia profesional: • Por una parte, el referente social, que abarca desde los aspectos más genéricos del contexto productivo hasta las exigencias de la organización del trabajo que se manifiestan en forma de requerimientos. • Por otra parte, el referente individual, que considera los atributos personales que se manifiestan de manera combinada e integrada y que se presentan habitualmente en forma de requerimientos

Por eso, a partir del análisis conceptual realizado podemos proponer nuestra definición extensa de la competencia profesional: La competencia o competencias profesionales son un conjunto de elementos combinados (conocimientos, habilidades, actitudes, etc.) que se integran atendiendo a una serie de atributos personales (capacidades, motivos, rasgos de la personalidad, aptitudes, etc.), tomando como referencia las experiencias personales y profesionales y que se manifiestan mediante determinados comportamientos o conductas en el contexto de trabajo. Su utilidad está en la capacidad de éstas para hacer frente a contextos profesionales cambiantes y en los que aspectos como la polivalencia y la flexibilidad son imperantes. Así, la competencia profesional supone considerar dos referentes básicos: el social y el individual que, aunque en ocasiones contrapuestos, deben tenerse presentes con una intención transformadora de lo individual y de lo social. El proceso de adquisición de las competencias profesionales supone acciones muy diversas que escapan incluso de lo intencional y sistemático si asumimos la importancia de lo informal. Además, la consideración de lo contextual y la apuesta por lo informal supone que la evaluación sea una acción inevitable si asumimos sin asombro su relativismo espacial y temporal; es decir, que ser competente hoy y aquí no significa ser competente mañana o en otro contexto. Con lo dicho, enfoques conductistas o funcionales deben ser sustituidos por interpretaciones dinámicas e integradas, que permitan algún atisbo clarificador y consecuente en el proceso de evaluación de las competencias profesionales.

El Ministerio de Educación y Ciencia publicó en 2006 el Informe «Propuestas para la Renovación de las Metodologías Educativas en la Universidad», en el que se establece que: «Se percibe que en las universidades europeas la metodología de enseñanza está ya más enfocada en el aprendizaje centrado en el alumno, en el fomento de competencias y en el acompañamiento tutorial, mientras que en España el peso de la docencia pivota mayoritariamente sobre la clase magistral y sobre los contenidos» (p. 8)

Asimismo, en este Informe se dispone que: «La definición del perfil formativo en que se basarán las nuevas titulaciones permite y exige a los centros que identifiquen también el estilo de aprendizaje que desean propiciar en sus estudiantes (las competencias específicas y generales que definen la titulación) y, consecuentemente, el modelo de docencia en el que se comprometen a formar. Los departamentos están llamados, igualmente, a implicarse en dicho proceso y a operativizarlo a través de la actuación docente que les está encomendada» (p. 124).

Un factor que ha ejercido una gran influencia ha sido la mayor especificación de los objetivos de la enseñanza universitaria. A este respecto, la normativa española que desarrolla la implantación del EEES establece que una de sus finalidades es lograr que la formación de los estudiantes universitarios se ajuste a los requerimientos del mercado laboral para ejercer una profesión. Concretamente, el Real Decreto 1393/2007 establece en su preámbulo que: «Los planes de estudio conducentes a la obtención de un título deberán, por tanto, tener en el centro de sus objetivos la adquisición de competencias por parte de los estudiantes […] Se debe hacer énfasis en los métodos de aprendizaje de dichas competencias así como en los procedimientos para evaluar su adquisición».

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El desarrollo de la tecnología nos permite la conexión para el aprendizaje a través del denomimado #elearning, que ha visto un amplio desarrollo en la última década dado que las TIC se han convertido en un bien a disposición de la sociedad occidental y del primer mundo, que accede a ella de forma sencilla y con costes asumibles. En 2013 el 79% de hogares de la UE contaba con acceso a Internet, especialmente a través de la banda ancha (76% de los hogares de la UE-28) (Eurostat, 2014). Si aumentamos la perspectiva a nivel mundial, el 43,6% de los hogares a nivel mundial ya disponen de acceso a internet.

En los hogares españoles, el 74,4% ya tiene acceso a Internet y el 80% dispone de un ordenador (61,4% son portátiles) y la banda ancha es universal, lo que permite conexiones desde otros dispositivos como tablets, presente en el 35,8% de los hogares o el smartphone que se ha convertido en el dispositivo con mayor penetración entre los jóvenes de 15 años, alcanzado el 87,8% (Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información (2015).

 

 

Referencias:

Hernández Pina, F. (2005). Enseñar y aprender en la Universidad: una adaptación necesaria de las titulaciones al Espacio Europeo de Educación Superior. Circunstancia,  8.

González González, J. M.; Arquero Montaño, J. L. y Hassall, T. (2014). Consolidación de la formación por competencias en la universidad española: Estudio de un caso. Educación XX1, 17(2), 145-168. doi: 10.5944/educxx1.17.2.11483

Navío Gámez, A. (2005) Propuestas Conceptuales En Torno A La Competencia Profesional. Revista De Educación, 337, 213-234

Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información (2015). La sociedad en red. Informe Anual 2014. Edición 2015. (1/2/2015)

 

 

Más info:

Las televisiones TFT/Plasma alcanzan una penetración del 80,5% de los hogares, seguida de las cámaras de foto digitales (74,2%) y de los DVD/Blue Ray (60,4%). Las tablets están presentes en el 35,8% de los hogares.· A nivel de equipamiento individual, el smartphone es el dispositivo que mayor penetración alcanza (59,3%). · entre la población de 15 años , el Smartphone alcanza el 87,8%.

El gasto medio mensual por hogar en telefonía fija se sitúa en el último trimestre de 2014 en los 17,4 euros, 2,8 euros menos que en el mismo trimestre de 2013. · El porcentaje de hogares que disponen de telefonía móvil el primer trimestre de 2014 es del 95,3% y entre la población de 15 años y más este porcentaje alcanza el 87,8%. El gasto medio al mes de los hogares españoles en telefonía móvil a finales de 2014 fue de 26,9 euros, 2,5 euros mensuales menos que en el mismo trimestre del año 2013. · 12,7 millones de hogares españoles están conectados a Internet. De estos, 11,9 millones cuenta con conexión de banda ancha. Teniendo en cuenta a las personas individuales, el 74,9% de los individuos de más de 10 años es usuario de Internet. La franja de edad que concentra mayor porcentaje de usuarios de Internet es la de 16 a 24 años, con un 98,5%. · El gasto medio mensual por hogar en el servicio de Internet se sitúa en los 21,7 euros en el último trimestre de 2014, 1,8 euros menos que en el mismo periodo de 2013. · La conexión a Internet a través del teléfono móvil es utilizada por ocho de cada diez hogares.

El acceso a través de tablets alcanza al 41% de los hogares. · El 88,6% de los usuarios de Internet se conecta desde casa. El siguiente lugar preferido para acceder a la Red es el trabajo, aunque a mucha distancia respecto al hogar (32,7%). · El 21,9% de los hogares dispone de un servicio de televisión de pago. Entre los hogares que disponen de este servicio el 37% lo hace a través de cable, el 30,3% a través de satélite y el 24,6% a través de Internet (IPTV). El gasto medio mensual en el servicio de TV de pago se situó en el último trimestre de 2014 en los 25,6 euros, 3,9 euros menos que en el mismo periodo de 2013.

Revista Alteridad nº 10. COMPETENCIAS MEDIÁTICAS Y #EDUCACIÓN

VOL. 10, NÚM. 1 (2015)

COMPETENCIAS MEDIÁTICAS Y EDUCACIÓN

DOI: http://dx.doi.org/10.17163/alt.v10n1

La educación en medios de comunicación se ha convertido en un eje transversal del sistema educativo en todo el mundo. Las personas cada vez somos más usuarias de los medios de comunicación y necesitamos conocer sus lenguajes, sus códigos para interpretarlos e integrarlos en nuestra vida de forma inteligente. La UNESCO, la ONU, el Parlamento Europeo… han dictado en el último decenio resoluciones y consejos para que todos los Estados integren la alfabetización mediática en sus currícula escolares. Este monográfico realiza una serie de propuestas para este consumo inteligente de los medios desde las familias y las escuelas.

Así nos interesarán temas como el desarrollo de la mirada crítica de los adolescentes; la comunicación participativa a través de medios audiovisuales; las estrategias para evaluar las competencias mediáticas en Iberoamérica; los estereotipos, tópicos y lenguaje en los programas de televisión; el espectador ante los nuevos mecanismos de socialización e identidad con el celular y la televisión; el e-learning en educación primaria; y los retos de la educomunicación frente a la educación ambiental.

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TABLA DE CONTENIDOS

EDITORIAL 
Ignacio Aguaded,  Jaime Padilla Verdugo 
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TEMA CENTRAL

Josélia Ignacio Aguaded-Gómez, Mari Carmen Caldeiro-Pedreira, Jeniffer Rodríguez-López

TEMA CENTRAL

Ángel Mojarro, Daniel Rodrigo, María Celia Etchegaray Centeno

TEMA CENTRAL

Luis M. Romero-Rodríguez, Patricia De Casas Moreno, Ángel Torres Toukoumidis

TEMA CENTRAL

Ángel V. Rabadán, Luis Bruzón, Sonia Montaño

CONTRIBUCIONES ESPECIALES

Alejandro Rodríguez Rodríguez

CONTRIBUCIONES ESPECIALES

Nelson Aníbal Raza Calderón, Jesús José María Loachamín Paucar

CONTRIBUCIONES ESPECIALES

Anita Gramigna

MEMORIA ACADÉMICA

Enero-junio 2015

NOVEDADES BIBLIOGRÁFICAS

Novedades Bibliográficas

Historia del #Elearning

Antes de empezar a realizar un desarrollo histórico del #eLearning valdría la pena detenerse a valorar una definición común del mismo.

Desde la definición de eLearning por parte de la Unión Europa como: “la utilización de las nuevas tecnologías multimediales y de Internet, para mejorar la calidad del aprendizaje facilitando el acceso a recursos y servicios, así como los intercambios y la colaboración a distancia”. Aunque podríamos citar otras definiciones como la García Peñalvo (2005) que pone el énfasis en la pedagogía (modelos y patrones adecuados) para que el eLearning no se convierta en “contenedores de información digital” (como le ocurre a Google?).

También podríamos traer la definición del Higher Education Funding Council for England que define eLearning como: “El uso de tecnologías para dar oportunidades de aprendizaje, promoviendo un aprendizaje flexible y a distancia; incluye también el uso de las tecnologías de información y comunicación como herramientas de comunicación y desarrollo, entre individuos y grupos, para apoyar a los estudiantes y mejorar la gestión de su aprendizaje” (Marcelo, 2011).

Aunque el propio García Peñalvo (2015) ha realizado una revisión de la definición atendiendo al desarrollo tecnológico de los últimos 10 años y concluye que el eLearning es “desde una perspectiva de la calidad se puede definir eLearning como un proceso de enseñanza+aprendizaje, orientado a la adquisición de una serie de competencias y destrezas por parte del estudiante, caracterizado por el uso de las tecnologías basadas en web, la secuenciación de contenidos y actividades estructuradas según estrategias preestablecidas a la vez que flexibles, la interacción con la red de estudiantes y tutores y unos mecanismos adecuados de evaluación, tanto del aprendizaje resultante como de la intervención formativa en su conjunto, en un ambiente de trabajo colaborativo de presencia diferida en espacio y tiempo, y enriquecido por un conjunto de servicios de valor añadido que la tecnología puede aportar para lograr la máxima interacción, garantizando así la más alta calidad en el proceso.”

Hay otras definiciones más simples como la que propone CEDEFOP (2008): “Formación asistida por las tecnologías de la información y la comunicación.”

En todo caso, estas definiciones está fundamentadas en la tecnología y otras lecturas permiten observar otras definiciones y características del eLearnig centrados en el alumno y en la pedagogía como las características que proponen Cabero y Gisbert (2005:12): Permite a los estudiantes que vayan a su propio ritmo de aprendizaje; Es una formación basada en el concepto de “formación en el momento en que se necesita” (Formación justo a tiempo: Just-in time traininig); Permite la combinación de diferentes materiales (impresos, auditivos, visuales y audiovisuales); Con una sola aplicación se puede atender a un mayor número de estudiantes; El conocimiento es un proceso activo de construcción; Tiende a reducir el tiempo de formación de las personas; Tiende a ser interactiva, tanto entre los participantes en el proceso (profesor y estudiantes) como con los contenidos; Tiende a realizarse de forma individual, sin que ello signifique la renuncia a la realización de propuestas colaborativas; Puede ser utilizada en el lugar de trabajo y en el tiempo disponible por parte del estudiante; Es flexible; Tenemos poca experiencia en su uso; No siempre disponemos de los recursos estructurales y organizativos para su puesta en funcionamiento.

Ahora sí, ya sabes qué es el #Elearning en 2015, es momento de pasar a conocer la historia:

Learning History

REFERENCIAS

Cabero, J. y Gisbert, M. (2006). La formación en Internet. Sevilla: Eduforma.

CEDEFOP (2008). Terminology of european education and training policy. Luxemburgo: Office for Official Publications of the European Communities.

COM (2001). Plan de acción eLearning. (http://www.guiafc.com/documentos/2001-COM-172.pdf)

García Peñalvo, F.J. (2005). Estado actual de los sistemas de e-learning. Teoría de la educación: educación y cultura en la sociedad de la información. 6 (2).  (http://campus.usal.es/~teoriaeducacion/DEFAULT.htm)

García Peñalvo, F.J. y Seoane, A. (2015). Una revisión actualizada del concepto de elearning. Décimo aniversario. Education in The Knowledge Society 16 (1) (http://rca.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/revistatesi/article/view/eks2015161119144)

Marcelo, C. (2011). E-learning en la formación para el empleo: ¿qué opinan los usuarios?. Revista de Educación, 355. 285-308

Preparando al líder

Andrea Fuentes ha sido la máxima estrella del equipo de natación en los mundiales de natación en la única competición de equipo: Natación Sincronizada.

A Andrea le preguntan sobre su liderazgo y con la naturalidad que le puede dar haber ganado 6 medallas, dice “Un líder no sólo enseña sino que aprende de sus acompañantes”.

“En momento de caos debes guiar, hay que potenciar la creatividad de todos”.

Rubalcaba decía en su momento que él era el líder socialista. Esta es una de las críticas que principalmente se le ha realizado al movimiento 15M, que no tenía líderes.

La falta de liderazgo, es en ocasiones capaz de afirmarse sólo por la fuerza, la resistencia al cambio de quienes ocupan posiciones establecidas y la inflexibilidad de la respuesta frente a un mundo en continua ebullición, no harán sino prolongar la decadencia de un realidad insostenible.

¿Pero qué se necesita en realidad para ser un buen líder?. En mi opinión necesita:

  • Inteligencia Emocional. Profesionales con serenidad a pesar de las presiones, con espíritu de superación, con vocación de servicio y que generan sinergias entre ellos.
  • Seguridad en uno mismo. Cuando decides que lo que vas a ser en la vida es honesto, sólo esperas que la gente te acepte con tus cosas buenas y con las malas.
  • La curiosidad. Es necesario conocer los hechos para esclarecer las situaciones tanto internas como externas.
  • Capacidad de comunicación. Es fundamental la relación con los otros, por lo que la comunicación como la capacidad de producir y consumir información, como capacidad crítica hacia lo que se produce en el entorno y consigo mismo.

Como Jordi Urbea y Gabriel García cuentan en su libro Éxito, en el que recogen las claves de motivación según los mejores entrenadores, “la figura del líder podría compararse con un malabarista. Es fundamental que el jefe conozca a todos y cada uno de los integrantes de su equipo y que sepa tratarlos individualmente y en grupo sin olvidar la justicia”

Para Juan Carlos Cubeiro, «el líder debe mandar, pero debe mandar bien, con respeto, con lógica». Lo que debe hacer un buen líder es gestionar, cohesionar, hacer participar, orientar el proyecto y saberlo comunicar, mejorar su propia capacitación y representar las mejores cosas que quiera la compañía para la que trabaja. Y si se consigue un buen líder, se logrará «un imán para el talento»

Recuerda siempre que «El liderazgo no es una competencia, es la consecuencia» como indica Alfonso Alcántara (@Yoriento)

¿Qué hay que hacer para ser un buen líder?: La preparación es la clave del éxito o como dice el director del Media Lab del MIT, Joichi Ito: “Ni casas ni coches: Invierta en usted mismo, en aprender”.

Ante todo esto me cabe plantearme si el liderazgo se puede enseñar, y sobre todo ¿se puede enseñar a través de formación virtual?

Enlace a la presentación Prezi 

Y en slideshare:

Metodologías colaborativas en la web 2.0 en el proceso de enseñanza-aprendizaje en las universidades andaluzas

Este trabajo tiene como objetivo identificar qué metodologías colaborativas en la web 2.0 se están llevando a cabo en las aulas de las universidades de Sevilla, Huelva y Cádiz.

Estamos viviendo el auge del uso de internet y de las redes sociales coincidiendo con los cambios estructurales del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) que exige a la Universidad responsabilizarse de formar a los estudiantes como ciudadanos capaces de insertarse en el nuevo entorno laboral caracterizado por la globalidad, el impulso tecnológico y un cambio de época.

En efecto, la universidad del siglo XXI tiene un papel fundamental en este nuevo proceso de formación de profesionales y ciudadanos incentivando el aprendizaje de las herramientas que faciliten un gobierno digital. La universidad como foro para el aprendizaje autónomo cuenta con herramientas, espacios y recursos para favorecer el desarrollo de proyectos, en particular a través de metodologías colaborativas.

Se suma a lo anterior la llegada a la universidad de los nacidos a partir de 1993, la denominada Generación Google (g-Google), lo cual ha planteado definitivamente el reto de modificar el paradigma educativo que lleva vigente los últimos 200 años incorporando, entre otras cosas, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) al proceso de enseñanza-aprendizaje. Además de asumir que la universidad ya no ejerce el monopolio del conocimiento experto hay que analizar modelos innovadores de enseñanza en la EEES, como los novedosos Cursos Abiertos Masivos (MOOC), ahora tan en auge.

En estos procesos de cambio las metodologías comunicativas entre los docentes y los alumnos como sujetos principales del aprendizaje y que permiten reformular metodologías aplicadas en las aulas centrando su énfasis en el proceso de aprendizaje y dotando de un mayor protagonismo a los estudiantes, en esta dirección está el análisis que se pretende realizar.

El desarrollo de estos proyectos, diferentes conferencias internacionales sobre el “Aprendizaje Colaborativo Apoyado por Computador” y numerosas publicaciones han permitido un avance tanto en las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) como en la pedagogía hasta el aprendizaje en entornos virtuales y el elearning.

Es evidente que las TIC, y en los últimos tiempos las redes sociales, han impactado con fuerza en todo el sistema educativo, principalmente en la educación superior a partir del fácil acceso a Internet y la adaptación de la sociedad a la red. Así pues, poco a poco se han ido practicando diversas iniciativas docentes en el aula que incorporan distintas herramientas de la web 2.0 como Facebook, Twitter, Youtube y Google Drive, generación de aplicaciones “inteligentes”

Se trata, pues, de aprender a colaborar y de colaborar para aprender. Este aprendizaje supone “la consecución de un mismo objetivo y cada individuo alcanza dicho objetivo si, y sólo si, el resto de miembros del grupo cooperativo también lo alcanzan”. La colaboración de alta intensidad es “un proceso compartido, coordinado e interdependiente, en el cual los estudiantes trabajan juntos para alcanzar un objetivo común en un entorno virtual”.

Aquí os dejo la presentación que utilizaré en Málaga en las Jornadas Doctorales de Investigación en Comunicación en Málaga el 24 de septiembre de 12:30 a 14h. y me podréis acompañar con el HT: #DaniRodrigo

 

 

¿Quién resucitará al #Elearning?

En estos días de ataques a la formación, como el publicado en El País y espacialmente a la formación virtual como se indica en la mismo artículo  “Lo primero que hacen las empresas informáticas cuando vienen a venderte una plataforma digital para dar cursos es decirte que la suya es fácilmente manipulable para falsear alumnos”

Pero no sólo en los ataques interesados políticamente desde la medios de publicación tradicionales se ataca a la formación, la consultora en Innovación Educativa, Ruth Martínez “El e-Learning ha muerto, larga vida al aprendizaje emergente“, en el que en 2011 ya incidía en el aprendizaje informal, el storytelling, las redes sociales, el aprendizaje emocional, la colaboración contextual, la simulación, la gestión del conocimiento, los portales dinámicos, el aprendizaje del flujo de trabajo, la localización de expertos y blogs.

En ese mismo año, el profesor y amigo Íñigo Babot, abría Expolearning, con la idea de la evolución del e-learning advirtiéndonos de los “riesgos” que nos iban a llegar desde EEUU, más tecnología, más masivo y con más movilidad, y que como hemos visto se han cumplido, especialmente por los Moocs y el mobile learning.

A pesar de estas advertencias, los amigos de OjúLearning de los nuevos riesgos con las exigencias hacia ser “todero”, pero sobre todo ha planteado la idea del disfrute con lo que se hace, la necesidad de reinventarse y la necesidad de reflexión crítica.

Ahora bien, debatía con ellos la muerte del e-Learning, hoy ya no queda espacio para el elearning de calidad, estamos en economía de guerra, y se hacen materiales más próximos a la lectura de la educación a distancia, más cercana del autoaprendizaje y alejándose del aprendizaje social y del aprendizaje colaborativo, encaminándose por derroteros complicados de retornar y de reconquistar.

Creer que el aprendizaje mediado por ordenador como en los 60-70 es elearning queda lejos y hoy nuevas formas de aprendizaje, nuevas narrativas, nuevas tecnologías y, sobre todo, con aprendices más acostumbrados a la tecnología, la inmediatez y lo SoLoMo permite asegurar que es necesario un cambio, que el queso se ha movido y nuevo queso lo va a invadir todo.

¿Cómo resucitaremos el elarning?

Referencias

Acosta, W. (2014) #eLearning: “El Todero”. OjúLearning. (http://ojulearning.es/2014/06/e-learning-el-todero/) (14/6/14)

Martínez, R. (2011). El e-learning ha muerto, larga vida al aprendizaje emergente. Learning review. (http://www.learningreview.com/modalidades-alternativas-de-formacion-online/2209-el-e-learning-ha-muerto-larga-vida-al-aprendizaje-emergente) (14/6/14)

Rodrigo, D. (2011). Expolearning-2011. Más verde que rojo. (http://masverdequerojo.blogspot.com.es/2011/03/expolearning-2011.html) (14/6/14)

Rodríguez Romero, D. (2014) #derroteros del #elearning: 5 ideas a botepronto. OjúLearning (http://ojulearning.es/2014/06/derroteros-del-elearning-5-ideas-a-botepronto/) (14/6/14)

 

El #PLE y el rol del docente

En palabras del profesor Julio Cabero, Catedrático de Tecnología Educativa de la Universidad de Sevilla, se analizaron las ventajas e inconvenientes que tienen las acciones virtuales, que se puede analizar más en profundidad en la página del proyecto web diseñada para el curso en la página del Grupo de Tecnología de la Universidad de Sevilla. A lo largo de su ponencia se expone la necesidad de desarrollar el concepto de PLE (Personal Learning Environment) que conlleva a un cambio en la metodología  educativa que promueve el autoaprendizaje por medio de la utilización de recursos Web.
Este concepto está fundamentado en que el conocimiento se adquiere desde la educación formal (aquella que se produce dentro del sistema educativo) pero además de la educación no formal (aquella que se produce a través de formación fuera del sistema educativo) y por último, la educación informal (aquella que se produce fuera del proceso educativo y formativo). Continuó defendiendo los PLE porque permite que cada uno aprenda a su ritmo,a activamente, sin esperas, fijando sus objetivos, porque permite reconstruir la identidad digital y determine los temas y sitios que le sirven participando en proyectos colaborativos y, además, permite establecer su propia red de contactos y referencias, formando parte de redes sociales profesionales.
Los componentes fundamentales de un PLE deben ser Herramientas, Recursos o Fuentes de Información y la Red de contactos. En concreto Ordeno contenido (Google Apps), Genero contenido (Blogs), Comparto contenido-conecto (Redes Sociales). Se trata que las personas aprendan a hacer (recuerdan el 90% de lo que hacen), que escriban o hablan (recuerdan el 70% de lo que dicen o escriben) en contraposición de acciones pasivas como ver (sólo recuerdan el 30% de lo que ven) y, por supuesto, que hagan algo más que leer, que sólo se recuerda el 10%.
El profesor Cabero nos indicaba que no es sencilla una formación de calidad en nuevos entornos de comunicación, para él estas variables son:
  1. Soporte institucional/Aspectos organizativos
  2. Competencias tecnológicas
  3. Centrado en el estudiante/Activo/Colaborativo/Participativo
  4. E-Actividad
  5. Papel del profesor/Tutor
  6. Papel del estudiante
  7. Modelo de evaluación
  8. Entorno tecnológico
  9. Aspectos comunicativos/Herramientas de comunicación
  10. Metodología/Diseño/Estrategias didácticas
  11. Contenidos
  12. Sentido Comunidad/Sociabilidad/Interactividad social
Concluye Cabero que los problemas hoy nos son tecnológicos, disponemos de tecnología amigable y con estándares aceptados que permite realizar diferentes cosas y con buenos parámetros de calidad y fiabilidad. Los problemas posiblemente vengan de qué hacer, cómo hacerlo, para quién y por qué hacerlo. Por tanto, la solución viene por la Pedagogía no por la Tecnología. Su calidad pasa por no centrarnos en variables tecnológicas e instrumentales sino en las didácticas, organizativas y pedagógicas.
En todo este desarrollo el papel del docente es el que más puede verse afectado, dado que ha pasado de ser el que tiene el conocimiento a organizador de la inteligencia colectiva. Para esto el profesor Antonio Bartolomé, profesor de la Universitat de Barcelona,  compartió con nosotros a través de la página web y pretendiendo presentar herramientas de la Web 2.0 en entornos formativos, desarrollando las habilidades básicas para el uso de dichas herramientas.
Para esto nos propone diferentes estrategias para facilitar las competencias digitales así como el trabajo en equipo, por lo que en primer lugar se generarán contenidos en un espacio de la web como un blog (blogger o wordpress), donde se indicará el programa del curso.  En segundo lugar se crearán una red, que permita comunicarnos (foro, blog, chat o redes sociales), en el aula se trabaja a través del twitter, y la utilización un Hashtag. En tercer lugar se ha de crear un repositorio que nos permita organizar las direcciones de los sitios de internet que necesitamos a través de favoritos compartidos, agregadores (RSS) y buscadores de imágenes y geográficamente sobre mapas. En cuarto lugar habrá que montar un entorno de aprendizaje como Google docs (office online) o un espacio wiki. Este entorno de aprendizaje debe “saltar del texto al audiovisual”, pero sin caer en la trampa de costosos y dilatados proceso de producción, sino más bien aprovechar lo que ya existe en la red (youtube, podcasts, videoconferencias, streaming).
Todo este camino es necesario para como indica el informe Horizon 2012 Ib  desarrollar tecnologías, en un año, Contenido Abierto, Aplicaciones Móviles, Computación en Nube, Entornos Colaborativos, De 2 a 3 años: Computación a Través de Tabletas, Aprendizaje Basado en Juegos, Entornos Personales de Aprendizaje, Geolocalización. De 4 a 5 años: Analíticas de Aprendizaje, Aplicaciones Semánticas, Cursos Abiertos Masivamente en Línea, Realidad Aumentada.
CONCLUSIÓN
Durante las primeras etapas del e-learning se libró toda una batalla para lograr una plataforma que facilitara el acceso a los contenidos de aprendizaje, este desarrollo facilitó que en todas las plataformas comerciales o abiertas incluyeran herramientas que posibilitaran el contacto entre los  estudiantes y el tutor, como correo electrónico, chats, foros. De la misma forma las plataformas incluyen herramientas de seguimiento de los cursos para parte de los alumnos. Muchas de las plataformas se convirtieron en repositorios de objetos de aprendizaje, principalmente documentos en pdf.
Esto evoluciona hacia el desarrollo de cursos multimedia que integran animaciones con flash o java, vídeos e hipervínculo, con desarrollos específicos para cada necesidad, pero igualando los contenidos para todos los alumnos, lo que impide un desarrollo individualizado y de actualización permanente. En este época aparecen herramientas de creación de contenidos web aplicables a cursos como frontpage, wimbacreate, exelearning.
En la actualidad, se trata de aprovechar las herramientas que ya existen a nuestra disposición, la mayoría gratuitas que favorezcan los entornos de aprendizaje personales (PLE) que potencien la inteligencia colectiva de los prosumers, todos podemos aportar para que el conocimiento avance colaborativamente.

Para el empresa: ¿MOOCS o CREA?

En tanto más nos alejamos de la formación universitaria y nos acercamos a los MOOCs para el aprendizaje entre expertos, tal vez en este punto cobren una validez que como hemos visto anteriormente no se obtienen con los niveles educativos formales.

Tal vez ya no hablaríamos de MOOCs en la mayoría de las empresas, pero en muchas sí podríamos realizar LOOCs (sustituyendo ‘masivos’ por ‘grandes’) atendiendo a la necesidad de usar y re-usar contenidos.

Algunos de los principales problemas detectados (Liyanagunawardena, Williams y Adams, 2013; Aguaded, Vázquez-Cano y Sevillano-García, 2013; Rodrigo, 2013; Popenici, 2013; Clement, 2013, Santamaría, 2013; Calderon Amador, Ezeiza y Jimeno Badiola, 2013 –vistos en este post-) se podrían solucionar. Veamos algunas opciones:

  • Brecha digital. Una empresa en el S.XXI a la mayoría de sus profesionales se les supone habilidades TIC, ahora bien, aún así, las empresas pueden proponer planes de alfabetización y perfeccionamiento en TIC. Estos cursos nivelados ya pueden ser tutorizados por los propios empleados más avanzados de forma que el modelo de aprendizaje entre iguales ya se ha iniciado.

  • Por supuesto, los cursos nuevos deberían cumplir los requisitos de los SMOOC (Sostenible), descritos por Aguaded, Vázquez-Cano y Sevillano-García (2013)

  • Los contenidos de los cursos deben estar diseñados por compañeros, contenidos que deben ser reutilizables tanto para el mismo curso como para otros, especialmente a través de recursos multimedia, multiformato y multiacceso. En el diseño de estos cursos deben participar expertos en el diseño de contenidos eLearning, así como en el cierre del curso a modo de conclusiones, ejemplos, buenas prácticas…

  • Es evidente que los trabajadores debería intentar desarrollar los contenidos con licencia Creative Commons, donde las tareas a realizar sean altamente colaborativas.

  • Lo que Aguaded y otros ven como un riesgo, americanización de la formación, con la idea de ‘todos aprendemos como la clase media americana’ en este caso la Culturización empresarial no sería negativa, al menos desde el punto de vista de la empresa.

  • Tanto los foros como la supervisión se verán enriquecidos con el aprendizaje entre iguales.

  • Se ha de perder la visión mercantilista dado que no está entre los objetivos ganar dinero por esta formación.

Con todo, podríamos resumir que los MOOCs para las empresas podrían ser:

  • Diferentes niveles
  • Sostenibles
  • Multimedia
  • Multiformato
  • Multiacceso
  • Creative Commons
  • Cultura de la empresa presente

Y ¿por qué no implicar a otras empresas en el diseño de otros MOOCS?

Por tanto el planteamiento final es que nos lleva estos MOOC para empresas serán:

  • Cursos
  • Reutilizables.
  • ELearning (virtual) a través de
  • contenidos Abiertos (creative commons) y

En resumen: CREA

Una vez dicho esto, habrá que plantearse si no era de ELearning de lo que estábamos hablando, de este Elearning.