Hacia La Disrupción Educativa En El Aula Universitaria

El uso de los recursos de la web 2.0 en las aulas universitarias es relativamente reciente. Las primeras experiencias se llevaron a cabo a finales de la primera década del siglo XXI. Uno de los proyectos pioneros fue el proyecto Facebook desarrollado en la Universidad de Buenos Aires en 2009, el cual pretendía “crear una red que aprenda, se adapte, se autorrediseñe e integre esas conversaciones e interacciones” (Piscitelli, Adaime y Binder, 2010: 13). Cabe recordar que las redes sociales surgen de la mano de la web 2.0 o web participativa, un espacio en que los protagonistas son todos los usuarios que acceden, comparten y generan contenidos (Santiago y Navaridas, 2012: 23).

El fenómeno de la g-Google coincide temporalmente con la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) que exige a la Universidad formar estudiantes capaces de insertarse en el nuevo entorno laboral caracterizado por la globalidad y el impulso tecnológico. De ahí la importancia de introducir las TICs en el aula como un recurso más que coadyuve a promover el desarrollo autónomo del estudiante para que sea capaz de adquirir y actualizar conocimientos y habilidades a lo largo de su vida (Life Long Learning) y en múltiples contextos de aprendizaje, formales y no formales.

Aquí contamos la experiencia de los proyectos de innovación docente desarrollados durante los cursos académicos 2011-2012 y 2012-2013 en asignaturas de 1º y 2º curso del Grado en RRLL y RRHH.

En primer lugar, se introdujo la herramienta colaborativa de Google Drive a través del editor de textos y de la presentación powerpoint.

En el curso siguiente, se incorporaron Twitter y Youtube. Con objeto de incentivar la búsqueda de información en la red y de compartir el conocimiento entre los propios compañeros, se propuso a los alumnos la utilización de Twitter como canal de comunicación e interacción fuera del aula

La experiencia de innovación docente permite esbozar las siguientes conclusiones:

* El trabajo colaborativo en equipos mejora con las nuevas tecnologías al permitir que se comparta información, se trabaje con documentos conjuntos y se facilite la solución de problemas y la toma de decisiones de forma más ágil.

* El uso de las herramientas que los alumnos utilizan en sus actividades de ocio (redes sociales) contribuyen a que los docentes se acerquen a los espacios de aprendizaje de sus estudiantes, generando un mayor nivel de motivación e interacción de estos últimos ante las tareas propuestas.

* El trabajo conjunto de competencias (trabajo en equipo, expresión escrita, etc.) a través de una metodología de aprendizaje colaborativo mediado por ordenador coadyuva a que los alumnos desarrollen habilidades como “emirecs”, es decir como emisores y (no solo) receptores de conocimiento, convirtiéndose en protagonistas del proceso de enseñanza-aprendizaje.

* Ciertas dificultades encontradas permiten compartir con Chen y Chen (2012: 52-53) que a los alumnos les falta compromiso para el aprendizaje colaborativo. Por ello es clave insistir sobre los beneficios de las herramientas e implicar a los alumnos en la dinamización de las actividades.

* Como indican Johnson, Johnson y Holubec (1999: 10): “el aprendizaje cooperativo es intrínsecamente más complejo que el competitivo o el individualista, porque requiere que los alumnos aprendan tanto las materias escolares como las prácticas interpersonales y grupales necesarias para funcionar como parte de un grupo”. Utilizar las metodologías participativas en el aula no es sencillo pero resulta claramente necesario si se pretende formar a los estudiantes con las competencias profesionales que demanda la sociedad del siglo XXI.

* En definitiva, la utilización de los recursos de la web 2.0 en el aula dota al profesor de nuevas destrezas pedagógicas, facilita su tarea de seguimiento virtual de actividades y le permite desarrollar proyectos docentes innovadores y hasta cierto punto disruptivos frente al modelo de enseñanza tradicional.

Presentación

Aquí te dejo la presentación que utilizaremos en el congreso #CIMIE14, en Segovia 3 y 4 de julio.

LogoCIMIE14_es

Bibliografía

  • Cassany, D. y Ayala, G. (2008). Nativos e inmigrantes digitales en la escuela. CEE Participación Educativa, 9, 53-71.
  • Chen, L. y Chen, T. (2012). Use of Twitter for formative evaluation: Reflections on trainer and trainees’ experiences. British Journal of Educational Technology, 43-2, 49-52. (DOI:10.1111/j.1467-8535.2011.01251.x.)
  • Cobo, C. (2010). ¿Y si las nuevas tecnologías no fueran las respuesta? En: Piscitelli, A., Adaime, I., y  Binder, I. (Comp.), El proyecto Facebook y la posuniversidad. Sistemas operativos sociales y entornos abiertos de aprendizaje (pp. 131-146). Buenos Aires: Ariel.
  • Dillenbourg, P. (1999). What do you mean by collaborative lernaning?. En P. Dillenbourg (Ed.) Collaborative-learning: Cognitive and Computational Approaches. (pp.1-19). Oxford: Elsevier.
  • Guitert, M. y Pérez-Mateo, M. (2013). La colaboración en la red: hacia una definición de aprendizaje colaborativo en entornos virtuales. Revista Teoría de la Educación: Educación y Cultura en la Sociedad de la Información. 14(1), 10-30. (http://campus.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/revistatesi/article/view/9440/9730) (04/05/2013).
  • Hart, J. (2012). Top 100 tools for learning 2012.(http://c4lpt.co.uk/top100tools/) (10/06/2013)
  • Johnson, D., Johnson, R. y Holubec, E. (1999). El aprendizaje cooperativo en el aula. Buenos Aires: Paidós.
  • Koschman, T. (1996). Paradigm Shifts and Instructional Technology. Book Chapters. Paper 4. (http://opensiuc.lib.siu.edu/meded_books/4) (25/06/2012).
  • Nicholas, D., Rowlands, I. y Huntington, P. (2007).Google generation. (http://www.jisc.ac.uk/whatwedo/programmes/resourcediscovery/googlegen.aspx) (24/05/2012)
  • Piscitelli, A., Adaime, I. y Binder, I. (2010). Edupunk, maestros ignorantes, educación invisible y el Proyecto Facebook. En: Piscitelli, A., Adaime, I. y Binder, I. (Comp.), El proyecto Facebook y la posuniversidad. Sistemas operativos sociales y entornos abiertos de aprendizaje (pp. 3-20) Buenos Aires: Ariel.
  • Ritzer, G. y Jurgenson, N. (2010). Production, Consumption, Prosumption. The nature of capitalism in the age of the digital prosumer. Journal of Consumer Culture, 10(1), 13-36.
  • Santiago, R. y Navaridas, F. (2012). La web 2.0 en escena. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación. 41, 19-30.
  • Trujillo Sáez, F. (2013). Educar 21: Una experiencia en la Universidad. En L. Castañeda y J. Adell (Comp.), Entornos Personales de Aprendizaje: Claves para el ecosistema educativo en red (pp. 123-129). Alcoy: Marfil.

 

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